«La flauta mágica»: Municipal de Santiago abre temporada de ópera con nueva producción

Municipal de Santiago abre temporada de ópera con nueva producción de «La flauta mágica»

Después de diez años de su última presentación, La flauta mágica, ópera de W. A. Mozart, vuelve al escenario del Municipal de Santiago de la mano de la directora escénica chilena de carrera europea Christine Hucke. Asimismo, esta producción cuenta con dirección musical de Pedro-Pablo Prudencio, escenografía y vestuario de Jorge “Chino” González, iluminación de Ricardo Castro y visuales de Leonardo Cofré. En los elencos, destacan voces chilenas e internacionales de ascendente carrera en el circuito internacional, como son Annya Pinto y Shelén Hughes, en el rol de Pamina; Dmitry Ivanchey y Brayan Ávila, quienes interpretarán a Tamino; Aigul Khismatullina y Laura Pisani, en el papel de Reina de la noche; y Taras Berezhansky y Eric Delagrange, actuando como Sarastro.

 

La ópera italiana era tan popular en el Chile del siglo XIX, que hubo de pasar más de un siglo para que una obra austriaca pudiera inaugurarse en el principal coliseo del país sin despertar grandes recelos. Es en ese contexto que, en 1954, se estrena La flauta mágica de W. A. Mozart, con la dirección musical de Juan Peyser.

 

Ahora, tras 70 años de ese hito, el Teatro Municipal de Santiago abre su temporada de ópera presentando una nueva producción de ese título, bajo la dirección escénica de Christine Hucke, destacada artista chilena residente en Italia, conocida por su trabajo en este y otros teatros chilenos, además del Teatro alla Scala en Milán, el Festival de Aix-En-Provence, el Teatro Comunale de Bolonia y la Ópera de Abaí en Almatý, entre otros.

 

Christine Hucke, Annya Pinto y Shelén Hughes. Foto: Municipal de Santiago

 

Esta producción se presentará entre el 13 y 22 de junio, con una destacada ficha artística que cuenta con Pedro-Pablo Prudencio, en la dirección musical; Jorge “Chino” González, en la escenografía y vestuario; Ricardo Castro, en la iluminación; y Leonardo Cofré, quien será responsable de los novedosos visuales (mapping) que se proyectarán como parte de la puesta en escena.

 

“Quisimos abrir el abanico de interpretaciones posibles y, en ese sentido, trabajamos con un lenguaje concebido desde lo surrealista. Acuñando la frase ‘todo lo desconocido aterroriza… hasta que lo conocemos’, comenzamos a pensar la puesta en escena, plasmándola desde el épico viaje de Tamino, generando contrastes con el estado de engaño e ignorancia que lidera la Reina de la Noche, plasmando vestuarios y estructuras más realistas, oscuras y duras, versus el mundo de la sabiduría y razón que representa el personaje de Sarastro”, dice Christine Hucke. Y agrega: “Enfrentarme a este título del genio de Mozart ha significado una oportunidad magnífica de conectar con su obra. Él es un provocador y, como tal, esta ópera toma una mayor relevancia en nuestros tiempos”.

 

En los elencos de esta ópera destacan voces chilenas e internacionales de ascendente carrera en el circuito mundial de la lírica. Una de ellas es la soprano nacional y reciente finalista del concurso Tenor Viñas del Gran Teatre del Liceu en Barcelona, Annya Pinto, quien junto a la boliviana Shelén Hughes, primer lugar de los concursos Gerda Lissner y Dorothy Lincoln Smith 2024, interpretará el rol de Pamina. También destaca Brayan Ávila, tenor chileno frecuentemente invitado al Teatro alla Scala que encarnará a Tamino, al igual que el ruso Dmitry Ivanchey, quien la temporada pasada fue solista de la Ópera de Colonia.

 

Asimismo, será posible ver sobre el escenario Aigul Khismatullina y Laura Pisani, en el papel de Reina de la Noche; Taras Berezhansky y Eric Delagrange, como Sarastro; Alexander Miminoshvili y Ramiro Maturana, actuando como Papageno; Marisol Vega y Constanza Olguín, en el rol de Papagena; y Gonzalo Araya y David Rojas, quienes interpretarán a Monostatos.

 

El resto de los elencos los conforman Andrea Aguilar y Vanessa Rojas (Primera Dama), Camila Aguilera y Marcela González (Segunda Dama), Evelyn Ramírez y Francisca Muñoz (Tercera Dama), Matías Moncada y Pedro Alarcón (Orador y Primer Sacerdote), Homero Pérez Miranda y Sergio Gallardo (Segundo Hombre Armado), Pedro Espinoza y Felipe Gutiérrez (Segundo Sacerdote y Primer Hombre Armado), Javiera Barrios, Nicole Galleguillos, Pilar Garrido, Claudia González, María José Uribarri y Valeria Vega (Genios).

 

Boceto de la escenografía. Foto: Municipal de Santiago

 

La última ópera de Mozart

 

Estrenada en 1791 en el Freihaus-Theater auf der Wieden, La flauta mágica apareció tan solo dos meses antes del fallecimiento de W. A. Mozart, quien no alcanzó a gozar del fruto de su fama. Basándose en la colección de cuentos Dschinnistan de Christoph Martin Wieland y aparentemente inspirándose en los ritos de la masonería, Emanuel Schikaneder escribió el libreto, además de prestar su teatro y voz para el estreno, donde actuó como Papageno, personaje que realiza su propio viaje del héroe para ser merecedor del amor.

 

Por otro lado, el personaje de Tamino recibe el llamado a la aventura cuando se embarca en el rescate de Pamina, hija de la Reina de la Noche y Sarastro, quien es manipulada por su madre y protegida por su padre. Tamino posteriormente se encuentra con Sarastro, el que lo desafía a demostrar su valía y determinación; al tiempo que Pamina busca la verdad con valentía y nobleza.

 

A pesar de que se le trate como ópera, La flauta mágica es en realidad un singspiel, es decir, un género escénico similar a la opereta que combina textos cantados y hablados. En el singspiel, la música juega un rol fundamental para el desarrollo de la trama a través de formas como las arias, los dúos y los coros, mientras que las partes recitadas o habladas aceleran las acciones. Sus temáticas son cómicas y ligeras, sin que aparezcan tópicos especialmente densos o dramáticos.