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Marcelo Lombardero presenta una versión moderna de Don Giovanni en el Teatro Mayor de Bogotá

Don Giovanni, 2020 © Liliana Morsia

Esta coproducción entre el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo y la Orquesta Filarmónica de Bogotá cuenta con la dirección escénica del argentino Marcelo Lombardero, reconocido por montajes como Auge y caída de la ciudad de Mahagonny, y la batuta del mexicano José Areán, uno de los más destacados directores del país azteca.

 

Con una visión contemporánea de Don Giovanni, el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en coproducción con la Orquesta Filarmónica de Bogotá presenta 3 funciones este 25, 27 y 29 de febrero del clásico de Mozart. Esta versión muestra una nueva visión del personaje Don Giovanni, un libertino empecinado en seducir mujeres, y Leporello, su sirviente, quien lo socorre en sus aventuras. 

 

En un escenario alimentado con elementos vanguardistas como proyecciones de video, se desarrolla esta ópera bufa, que, según Marcelo Lombardero, “es política, en el sentido en el que retrata las clases sociales de la época”.

 

Con la dirección musical del mexicano José Areán, reconocido por su labor como promotor cultural en su país y su trabajo en una alta gama de actividades que incluye ópera, cine y producción musical, entre otras, este montaje además es en coproducción de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y las voces líricas más destacadas de Argentina, Colombia, Venezuela y México.

Don Giovanni © Liliana Morsia

Don Giovanni © Liliana Morsia

 

“Es una enorme alegría poder realizar en coproducción con el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, una de las obras más interpretadas en el mundo, Don Giovanni de Wolfgang A. Mozart considerada por el filósofo danés Søren Kierkegaard como la obra de arte más importante de toda la historia”, aseguró David García, director general de la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

 

A finales del siglo XVIII, el personaje de Don Juan era conocido en toda Europa. Creado por el escritor español Tirso Molina, este villano y héroe apareció por primera vez en el trágico drama El Burlador de Sevilla. Junto al libretista Lorenzo Da Ponte, quien agregó al texto elementos de diversas versiones del mito, Mozart creó una pieza que evoca la estructura social de la época.

 

“Serle fiel a ese texto es resignificarlo, traerlo hacia nosotros y no explicarlo, pero sí tratar de entender lo que Da Ponte y Mozart nos quisieron decir: la idea del consumo que nos consume, de la seducción constante, del nihilismo insoportable que es nuestra época”, comenta Marcelo Lombardero sobre las motivaciones de esta nueva puesta en escena de la célebre ópera.

 

Este montaje se transmitirá en Teatro Digital (www.teatrodigital.org) y en el perfil de Facebook del Teatro Mayor el jueves 2 de abril, a las 8 p. m. La producción estará disponible en la plataforma durante 30 días. 

Don Giovanni, 2020 © Liliana Morsia

Don Giovanni © Liliana Morsia

 

Mozart y Da Ponte: una colaboración legendaria

El legado de Wolfgang Amadeus Mozart (1756 – 1791) ha resonado por muchos años. Fue un niño prodigio cuya promesa alcanzó límites que nadie imaginó. Durante su vida produjo más de 600 obras incluyendo 46 sinfonías, 26 conciertos de piano y 17 óperas de las cuales seis todavía hacen parte del repertorio principal de los teatros en el mundo.  

 

Desde ópera seria hasta ópera bufa, Mozart no sólo dominó los géneros contemporáneos de la ópera, sino que los llevó a nuevos niveles, dejando así la vara alta para compositores de nuevas generaciones. De igual forma, su inmortalidad en la ópera se asentó con sus tres grandes obras maestras: Las bodas de Fígaro, Don Giovanni y Cossi fan tutte, obras que fueron escritas en colaboración con el Libretista Lorenzo da Ponte (1749 – 1838). 

 

En 1785, cuando Mozart lo conoció, Da Ponte había estado viviendo en Estados Unidos. Allá fue el primer profesor de literatura italiana en Columbia y fundó la primera casa de la ópera en Estados Unidos, que representó el primer intento de crear un hogar estadounidense permanente para la ópera italiana; y la Compañía de Ópera de Nueva York, que duró dos temporadas. 

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