Caso de estudio: Museo de Arte de Lima (MALI)

El Museo de Arte de Lima (MALI) es una institución privada que tiene la misión de conservar la principal colección de arte peruano, que abarca desde el período precolombino hasta el arte contemporáneo, incluyendo colecciones coloniales, republicanas, indigenistas y modernistas. Si bien el edificio que ocupa pertenece a la Municipalidad de Lima, el museo no recibe financiamiento de esta institución, por lo que el 100 % de sus recursos proviene de fuentes privadas.
En la 19ª Conferencia Anual de OLA, realizada en los Teatros Municipales de Lima, Alberto Rebaza, presidente del museo, explicó que la sostenibilidad financiera del MALI se basa en una premisa clara: no depender de una única fuente de ingresos. Como indicó en el panel:
no buscamos que una sola fuente de financiamiento sea suficiente para desarrollar nuestras actividades, sino contar con una diversidad de ingresos que, en distintos momentos, puedan responder a los desafíos financieros que enfrenta cualquier institución privada.
En la actualidad, el museo combina diversas estrategias de generación de recursos. Cerca del 40 % de sus ingresos proviene de su programa educativo, que ofrece cursos y talleres de pintura, danza y otras disciplinas para distintos públicos. A ello se suman dos subastas de arte realizadas anualmente, una comunidad de más de 120 patrocinadores, una junta directiva de quince miembros con un fuerte compromiso filantrópico, una gala anual de recaudación de fondos y el arriendo de sus espacios para eventos privados.
