De ópera y otras hierbas: Juan David Domínguez “El sonido es algo mágico”

Director, productor y pianista colombiano, Juan David Domínguez (Bogotá, 1991) en 2019 fundó la Orquesta Metropolitana de Bogotá, junto al asesor musical, Carlos Ereú, artista venezolano con 30 años de trayectoria. Bajo su dirección, la agrupación se ha presentado en espacios como el Teatro Nacional La Castellana, el Auditorio Fabio Lozano, el Auditorio Fundación Orquesta Sinfónica Juvenil de Colombia, United Church, CODEMA y la Fundación Cardio Infantil.

 

De eso y más, conversaremos con Juan David Domínguez –artista miembro de Escena Digital– en De ópera y otras hierbas.

 

¿Siempre quisiste ser director de orquesta?

Sí, siempre quise ser director. Desde antes de iniciar mis estudios formales a los 9 años, veía los grupos musicales y me visualizaba tocando y dirigiendo. Siempre me ha gustado la idea de trabajar con muchas personas, realmente no me veo trabajando solo. Me gusta tener la posibilidad de guiar a otros, proponer ideas y ayudar a que el grupo la ejecute. Este espíritu creativo y de servicio hicieron que siempre quisiera ser director de orquesta.

 

Juan David Domínguez

 

¿Qué es lo que más te gusta de la música?

El sonido es algo mágico. Tiene la capacidad de impactar a quien lo compone, lo ejecuta y a quien lo escucha. Específicamente en la dirección, tener la opción de construir una unidad sonora a partir de un colectivo es algo que me pone la piel de gallina.

 

¿Cuál es tu espectáculo favorito?

Los conciertos en vivo tienen varios componentes, la calidad musical del artista, el manejo del escenario, la interacción con el público, la experiencia irrepetible y por supuesto la calidad técnica de ingeniería de sonido. Cuando todos esos factores están a un alto nivel, los eventos en vivo me provocan las mejores sensaciones.

 

¿Qué compositor o compositora que podrías escuchar todos los días?

Piotr Ilich Tchaikovsky, compositor ruso del Romanticismo.

Lo que más me gusta de la música de Tchaikovsky es su fresca elocuencia. La capacidad de comunicar su interior humano de una forma que involucra al oyente. No es pretencioso o pedante en su comunicación, no es excluyente, sino que de una forma refinada, logra llegar a la sencillez de una conversación nocturna y citadina.

Contrastando un poco con sus luchas internas depresivas, se dice de Tchaikovsky, que era un excelente conversador y muy a menudo pasaba sus noches en los bares de San Petesburgo donde muchas personas amaban tener una charla interesante y divertida con el compositor.

 

CC. Revista mexicana Gatopardo

 

 

¿Cuál es tu teatro preferido?

En mi corta experiencia, el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, en Bogotá. Son incontables las cosas por destacar del Teatro Mayor, desde su planta física hasta su personal humano. Desde el Director el Doctor Ramiro Osorio hasta las personas que te guían en la acomodación. También su excelencia artística y técnica, la programación, la visión son aspectos muy fuertes en su ADN.

Sin embargo, uno de los aspectos que más destaco, es su influencia en el paisaje artístico y social en Bogotá y en todo el país. Me parece que su lectura de lo que significa cultura y desarrollo social tiene componentes muy realistas y tangibles. Su programación es diseñada de forma tal que genera dinamismo, alcance, impacto y te hace sentir mejor persona y mejor artista.

 

¿Heroína o héroe favorito?

Si es un héroe o heroína musical diría que Johann Sebastian Bach.

Bach es la muestra de la genialidad en un ambiente común. Para mí, Bach es el ejemplo de cómo ser persona por encima de ser músico. No obstante, en el catálogo elaborado por Wolfgang Schmieder (BWV) hay 1128 obras, a su vez fue padre de 20 hijos. Esto muestra un equilibrio emocional muy grande, gran disciplina y hábitos muy fuertes que le permitieron ser eficiente.

Por último, no solo estos números impresionan, sino que su música ha servido de estudio e inspiración para todas las generaciones que lo han precedido hasta la actualidad y sinceramente no creo que esto vaya a cambiar. “Bach”, en alemán significa “Arroyo”, a lo cual Beethoven se refirió diciendo “… no debería llamarse Arroyo sino Mar”.

 

 

¿Cuál consideras que es tu mayor logro profesional?

Tener la oportunidad de fundar una orquesta, generar una dinámica y cultura de liderazgo dentro de ella y formar un equipo de gestión que trabaje por su desarrollo y sostenimiento en el mediano y largo plazo.

La orquesta que fundé se llama Orquesta Sinfónica Metropolitana de Bogotá. Ya se ha hecho común, entre los músicos y sus seguidores, llamarla “La MET de Bogotá”. Es una labor titánica a nivel musical, empresarial y de gestión. Como director es indispensable crecer en estas áreas y más en un territorio donde aún hay mucho por hacer en cuanto al desarrollo orquestal como lo es Colombia.

 

 

¿Cuál es el artista contemporáneo que más te emociona ver o escuchar? 

Valery Gergiev.

Recomiendo la estructura formal que hace visible con su interpretación, transmitiendo esa naturalidad musical de forma tan matemática y exacta. En cuanto a su dirección, aunque parece que estuviera haciendo cualquier cosa y que los músicos simplemente tocan solos, he llegado a entender que su música está altamente ligada al gesto de sus manos y que hay una profunda conciencia entre cada gesto y la música.

 

 

¿Cuál consideras que es la mejor ciudad para vivir la cultura?

Bogotá es una ciudad muy activa culturalmente y acoge cada año grandes producciones musicales y culturales de todos los estilos, géneros y nacionalidades. Además de eso, se encuentra en un auge sinfónico que convoca a miles de artistas de alto nivel a lo largo y ancho de la ciudad. Para un director joven, es una ciudad que ofrece las condiciones para construir una carrera duradera y de proyección internacional.