Bajo la Lupa: Entrevista a Tito Capobianco

Una charla con el multifacético Director de Opera, Regista, Profesor de Canto y todo lo relacionado con la ópera:  el maestro argentino Tito Capobianco, grande entre los grandes,  durante su permanencia en La Florida.

Por:  Ximena Sepúlveda

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Tito Capobianco es un director de teatro y ópera argentina que fue director general de las compañías de ópera de Cincinnati, San Diego y Pittsburgh. Debutó con Aïda, en el Teatro Argentino de La Plata, en 1953. Trabajó en el Teatro Colón de Buenos Aires, debutando luego en Estados Unidos con Carmen, en la Philadelphia Grand Opera Company, en 1964. En 1965 debutó en la New York City Opera con Les contes d’Hoffmann. Y en 1978 debutó en el Metropolitan Opera con Thaïs, regresando en 1984 con Simon Boccanegra con Sherrill Milnes.
Recibió dos Diplomas al Mérito de los Premios Konex en 1989 y 1999 por su trayectoria como Régisseur.
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 Cuéntanos de tus inicios en las Bellas Artes.  ¿Cuál fué tu primera experiencia en las tablas y cómo se desarrolló tu actuación?
  Lo más importante de un hombre no es lo que cuenta sino lo que calla.  Antes que nada quiero aclarar que no soy «residente» de La Florida.   Residente sobre entiende «vivir» allí.  Tengo una casa frente al mar y suelo estar ahí, pero no vivo ahí.   Sería sumamente aburrido y monótono vivir solamente en La Florida.  Yo realmente vivo en mi imaginación, en muchas bellas y diferentes partes, libre y cambiante, yendo y viniendo, con amigos muchos ó sin ellos.  Quizás sea un sueño, o un viejo empedernido en cambiar todo permanentemente, porque  «La vita e bella» y la imaginación, como dijo el gran sabio Einstein: ¡es mas importante que el saber! y como dijo el otro sabio: «Yo no sé nada» …sólo recuerdos

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Increíble, recuerdo aún hoy vivamente el «olor del escenario», olor a misterio.   Por primera vez en mi vida, al tener 8 años, me envolví en una semi obscuridad que transformaba todo en fantasmas benignos y que invitaban a pasar a la fantasía.   Las sombras se escapaban al pasar, pero venían otras y otras y de pronto llegó una gran luz y música.  Años más tarde supe que participaba en la ópera La Cenerentola y era parte del cortejo nupcial.  ¡Quedé hipnotizado!  Al poco tiempo,  en ese mismo año,  mi madre me llevó a ver su opera favorita Lucia di Lammermoor, y para el resto de mis días he quedado  seducido por la belleza de la voz humana
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 ¿Recibiste apoyo de tu familia o ¿tuviste que luchar para vivir tu vocación?
 Te sigo contando que fué también, ese mismo año, mi debut como actor en una pequeña obra, de la cual no recuerdo el nombre y que ofrecían todos los años los exalumnos del colegio italiano. Recuerdo como si fuese hoy, yo debía estar sentado en el medio del escenario durante toda la obra, escuchando como discutían todos ellos el cómo realizar «otra obra»,  hasta llegar a un acuerdo y entonces  abandonaban el escenario, dejándome a mi solo, mirando al público, quejándome y diciendo «yo también quiero actuar».  Apagón de luces y aplausos.  Tenía ocho años y eran mis primeras armas en el arte.

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Seguí luego siempre cantando hasta los 24 años:  ópera, canciones, boleros, actuando en cuanta oportunidad se presentaba, teatro, TV y cine en pequeños papeles.  Cuando podía y me dejaban, me encantaba dirigir también.  Estudiaba música, piano y también danza y ballet para manejar mejor mi cuerpo.  Voz,  escenografía, luminotecnia y todo lo que pudiese aprender.  Me convertí en cierta manera en un «autodidacta» y aún hoy sigo haciendo lo mismo, tratando de descubrir cosas nuevas y como producir mejor esa magia a veces tan escondida:   la extravagante belleza de la «ópera psicosis», en la total creencia de  que «el que busca encuentra».

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Mis padres dejaron  de preocuparse y  de convencerme que finalizara la carrera de abogado, cuando presenciaron y participaron del gran éxito/escándalo,  en mi versión moderna de Tosca a los 26 años y que me abrió las puertas a una carrera profesional.  Entonces comenzaron a sentirse más y más orgullosos de mí y  esta profesión, quizás a veces con exceso.
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 ¿Cómo giró tu vida hacia la ópera?
 Mi vida no giró hacia la opera sino que nació con la opera, teniendo a veces que luchar mucho por ello, pero al fin resulta difícil hablar de mí sin incluir la ópera: mi vida, pasión, alegrías y problemas, llevan todos la reminiscencia:  Ópera.
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 ¿Qué opinas de lo que vulgarmente llaman Eurotrash, en la que los directores de escena, especialmente en Alemania, tratan de incorporar temas y situaciones totalmente fuera de la ópera tradicional?
 En general creo que el  nombre Eurotrash es muy acertado, realmente.   Poquísimas veces ví algo interesante, o nuevo o con sentido de búsqueda o mejor que lo original.  Veo el cambio por el cambio mismo  o ridículamente contradictorio o absurdamente distinto, por simple y obvio sentido «publicitario» Mejor ni hablar cuando muestran total ignorancia y desconocimiento de la obra que pretenden «mejorar o cambiar».

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ESTOY TOTALMENTE A FAVOR DEL CAMBIO Y LA BÚSQUEDA PERMANENTE, demostrando que lo mismo se puede mostrar, valorar y revalorar de distintas maneras, agregando más conocimiento y consecuencias de lo previsto originalmente y nuevas  realidades, claro si se tiene TALENTO para hacerlo.  Con talento todo se puede hacer.  Pero la Eurotrash destruye generalmente, para poder crear algo que no tiene nada que  ver con la idea original, con la música y menos aún con el texto (que se permite cambiar a comodidad personal), para tratar de seguir algo que ni ellos mismo saben. ¡Viva el cambio… el cambio es progreso! si es que hay talento para hacerlo.   No se trata de ópera tradicional o no, bajo mi  punto de vista, para mí se trata de ópera bien hecha o mal hecha.  Buenas adaptaciones, donde incluya la adaptación de la música y todos los otros elementos que participan en este género «ópera» y no la simple superficialidad de adaptar el vestuario a época distinta,  diciendo y/o asegurando que así  van a conseguir más y nuevo público distinto.  Para el presente, ese pueril pretexto no ha dado resultado
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 Hoy en día existen muchos cantantes de ópera, algunos buenos y otros mediocres, pero lo que tienen en común es que deben viajar constantemente por todo el mundo, para darse a conocer y lograr buenas oportunidades.  ¿Existe alguna forma de encarar este problema y poder conservar la energía y buena salud?
Está comprobado que lo mejor para proteger al cantante en todos los aspectos, es el buen descanso,  físico y vocal,  especialmente el dormir y  no abusar del cantar cuando no es necesario.  Saber ensayar vocalmente y tratar de no cantar los días que se viaja en avión. Tener un buen «manager» es importante y ayuda mucho, pues su credibilidad profesional puede evitar muchos viajes y muchas audiciones.  No es fácil conseguirlos, ya que hay que estar muy bien preparados, no solamente  artísticamente, sino también físicamente (apariencia exterior) y desempeño y trato social personal.  Los cantante deben entender y estar totalmente convencidos que la calidad de la voz va establecer qué carrera artística podrán hacer, pero que con la voz solamente no se hace la carrera.   Tienen que pensar, justificar y saber proyectar todo lo que  piensan, dicen y cantan,  además, lógicamente, poder y saber actuar todo lo anterior.  Hoy en día, con la nueva tecnología,  todo el mundo ha visto o puede ver excelentes interpretaciones de cualquiera y en cualquier parte, así que las comparaciones son muy fáciles y evidentes, como también promoverse a sí mismo
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 Argentina es quizás la plaza más importante en Latinoamérica, contando con el         famoso Teatro Colón, pero empiezan a surgir otros auditorios donde se presenta ópera.  Háblanos como si fueras un joven cantante tratando de salir adelante, usando tu talento.
Es evidente que el Teatro Colon es un primer baluarte de la ópera en América, pero también es cierto que estamos pasando una especie de crisis de talento,  muy especial, que a su manera facilita enormemente encontrar oportunidades. La crisis es general, la de los grandes Divos y Divas, pero más especialmente en los hombres.  Ésto debería entusiasmar a  los jóvenes, porque tienen por delante un  terreno totalmente abierto para conseguir actuaciones en cualquier parte.  Hay muchas óperas en la actualidad, casi imposible de realizar por la falta suficiente  de  cierto tipo de cantantes dramáticos, por ejemplo, para Il Trovatore, La forza del destino, Otelllo, La Gioconda etc. y también  óperas populares,  como Tosca, Rigoletto, Pagliacci/Cavalleria.   Los jóvenes deben entender muy seriamente que las audiciones son muy,  pero muy importantes y  peligrosas.  Peligrosas porque a veces una simple mala audición puede postergar años la carrera de un joven cantante, e importante saber  que si uno audiciona 6, 10 o 15 veces  y no lo contratan, tiene que el cantante descubrir el : «POR QUÉ». ¿Qué cosa no funciona? ¿Qué anda mal?  ¿Por qué no gustó? ¿Falló musicalmente?  ¿Técnica  o interpretativamente?  ¿Mala selección de repertorio o mi voz no es lo suficientemente buena y de calidad para lo que quiero ser?

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Es fundamental conseguir la verdadera respuesta para impedir engaños, frustraciones y perder  una vida entera buscando algo  para lo cual NO TENEMOS TALENTO.  Sí, es dificilísimo aceptar esta verdad.  Que alguien nos tenga que decir o no, quizás ninguno realmente lo diga y tiene que surgir de nosotros y reconocer que: DIOS NO NOS DIÓ TODO LO QUE NECESITÁBAMOS PARA LA CARRERA.   Muy difícil de ACEPTAR, pero cuidado que pasa muchísimo más seguido de lo que creemos, pero es mucho  peor y triste vivir toda una vida con falsas esperanzas.
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 Muchas veces un profesor privado puede lograr mejores resultados que una Escuela de Música.  ¿Cuáles son las características de un cantante para tener éxito y qué estudios debería seguir?
 No hay una fórmula para salir buen cantante, especialmente si se reconoce que el estudio del cantante es el más difícil de realizar en el arte.  Normalmente deberíamos pensar que de una Escuela de Musica saldría mejor preparado como producto total , que de un profesor privado, pero aquí ya se plantea el gran problema del cantante. Ese profesor privado  ¿es el profesor de canto?.   Pues de ese profesor depende  la carrera íntegra  del cantante.  Sin una muy buena técnica vocal que haya solucionado todos los problemas vocales, ningún  joven podrá  llegar a hacer una decente carrera artística.  Es el primer y gran problema a solucionar. Ser músico es importante y ayuda.  Ser actor es importante y ayuda.  Saber idiomas es importante y ayuda.  Buena figura importante y ayuda, pero no tener técnica vocal, fácilmente es el fin de toda carrera.  Es muy difícil el estudio del canto, pues el sonido de voz  que el cantante emite, no es lo mismo a lo que el siente de sí mismo. Hay que llegar a una gran sensibilidad y percepción del cantante y gran comprension del maestro para lograr los resultados necesarios con la voz.  A veces se tarda años o nunca y a veces en dos meses se arregla todo.   Depende siempre  del talento.
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 Si fueras a crear un Conservatorio o Escuela de Música, ¿cómo lo organizarías?
 Para la creación de una Escuela de Música o Conservatorio, es indudable que serÍa el tiempo necesario para elegir al mejor grupo de profesores posible, del cual dependería el futuro y hasta la vida de tantos jóvenes.   Es una inmensa responsabilidad.  Costaría mucho dinero, pues hay que saber elegir a los que ‘saben’ primero y segundo que les guste, quieran y sepan enseñar. El haber sido artista no significa ser un buen profesor de arte.  El resto creo que sería simplemente cuestión administrativa de estructuración y programación.  Lo difícil: encontrar los buenos maestros.
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 ¿Cuáles son los mejores recuerdos que tienes de tu larga y exitosa experiencia?
 Realmente fui muy afortunado y acumulé muchos excelente recuerdos en mi larga experiencia artística, las cuales también encierran los tan hermosos recuerdos compartidos con mi esposa Gigi, gran compañera durante 56 años y que siempre lo hizo todo posible con su optimismo y colaboración.  Emocionante recuerdo del gran éxito/escándalo de mi versión moderna de Tosca en 1957 en La Plata, ciudad donde nací y teatro donde me formé desde 1947, El Teatro Argentino.  El éxito del «Amor por las 3 Naranjas» Prokofiev, en el Teatro Colón de Buenos Aires, que motivó la   invitación para venir a USA.  Encuentro en Chile con El Gran Tenor Ramón  Vinay, tenor favorito del Maestro Arturo Toscanini y  hacer con él Otello, Carmen, Pagliacci: inolvidable.    Mi doble debut en Nueva York con City Opera,  Cuentos de Hoffmann, old City Center con Sills y  Norman Treigle y Don Rodrigo, de Ginastera, inaugurando Lincoln Center, con Plácido Domingo  y el Julio Cesar de Handel, otra vez con Norman Treigle y Beverly Sills (1966). Mis debuts en Europa, Hamburgo con  Joan Sutherland y en la Ópera de Paris  Il Trovatore, con Shirley Verret, Cossuta, Cappucilli y el Festival de las Islas Canarias en  España 1974/75.  Puedo decir y agradecer que en cada ciudad que estuve, me brindaron amistad y admiración, GRACIAS.
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 Si pudieras retroceder el tiempo, ¿harías algún cambio en tu carrera?
Si pudiese retroceder en el tiempo  lo haría sin ningún miedo ni arrepentimiento. Muy contento creo que haría todo de nuevo, claro con una  ventaja, que sería mucho mejor porque aprendí mucho con el tiempo y ahora sé mucho más, creo.

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Con mi mujer Gigi, siempre tratamos de buscar  gente muy buena para trabajar y muchas veces eran más inteligentes que nosotros y asegurarnos de esa manera la calidad y éxito de nuestro trabajo.  De lo único que no tengo un buen recuerdo, pero no desagradable tampoco, es de mi contrato para hacer  «Lolita» en Broadway, que después de 6 semanas de ensayos y debutar en Philadelphia, renuncié sin llegar a comprender como se puede trabajar en Broadway….para mi imposible.  Y mi contrato en Ópera de Barcelona (muy disgustado), cuando por problemas internos políticos (conflicto Madrid-Barcelona) nos pusieron intérpretes al catalán para los que hablábamos español.  ¡Increíble!
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Por todo lo demás, muy feliz y dispuesto a repetir.  La vita e bella.