Romper techos de cristal | Columna de opinión en revista «Ópera Actual»

En una nueva columna publicada en el último número de la revista Ópera Actual, nuestra directora ejecutiva, Paulina Ricciardi, aborda los desafíos en materia de equidad de género y participación femenina en las organizaciones culturales. “En las organizaciones OLA se observa paridad en las direcciones generales y directorios, pero persisten techos de cristal en las áreas core: la artística y la técnica. La buena noticia es que, según una encuesta en la que participaron 22 miembros de OLA, el 60% de las organizaciones cuenta con políticas, protocolos o acciones de equidad de género”, indica.
Por Paulina Ricciardi Mondino, directora ejecutiva de Ópera Latinoamérica (OLA)
Los techos de cristal de los teatros han comenzado a trizarse y, en los últimos años, las mujeres han ido alcanzando puestos de liderazgo. Lo constatamos desde Ópera Latinoamérica (OLA) en 2022, cuando más del 50% de las organizaciones de OLA eran dirigidas por mujeres, lo que nos llevó a impulsar una agenda para conocernos y construir redes, para comprender y fortalecer trayectorias profesionales.
2025 fue muy activo en esta materia: en la conferencia anual en el Palau de les Arts realizamos el tercer Foro de Mujeres; tuvimos el encuentro Abram Alas en el Theatro Municipal de São Paulo; y realizamos el primer Programa de Mentorías Mujeres OLA en el que participaron más de 50 profesionales de 12 países. Pero no todo es color de rosa y el Mes de la Mujer es una instancia para reflexionar sobre los desafíos pendientes.
Según el BID (2023), si bien en la cultura hay una participación femenina más alta que en la agricultura o la industria, aún existen desafíos en igualdad de género. En las organizaciones OLA se observa paridad en las direcciones generales y directorios, pero persisten techos de cristal en las áreas core: la artística y la técnica. Recordemos que recién hace casi 100 años, en 1930, Antonia Brico se convirtió en la primera mujer en dirigir una orquesta, siete décadas después que la primera médico. La buena noticia es que, según una encuesta en la que participaron 22 miembros de OLA, el 60% de las organizaciones cuenta con políticas, protocolos o acciones de equidad de género.
Una de las brechas más grandes es la presencia de obras creadas por mujeres. En otra encuesta de OLA, que respondieron 18 miembros, en la temporada 2024, sólo el 12% de las óperas fueron de mujeres y, en el otro extremo, el 38% de las coreografías tuvieron firma femenina. A nivel mundial, según Unesco, sólo el 5% de la música programada por orquestas está compuesta por mujeres. El norte no es alcanzar la paridad –siglos de un canon integrado por creadores hombres lo hacen muy difícil– sino estimular la creación de artistas mujeres, además de programar la obra de creadoras de siglos anteriores. En esa línea, el 53% de los teatros de OLA ya están integrando perspectiva de género en su programación.
El punto de inflexión es que se produzca un cambio cultural en las organizaciones, que incluya a todos los equipos, para que esta visión se sostenga en el tiempo. Desde OLA, por ejemplo, transformamos el Foro de Mujeres en un espacio mixto, donde encontramos un genuino interés de parte de los directores –aliados estratégicos en esta agenda– por avanzar hacia la equidad de género.
¿Es esto sólo una cuestión simbólica? En absoluto. Según el FMI, el PIB de los países emergentes y en desarrollo podría aumentar casi un 8% si se reduce la brecha de género en el mercado laboral. Romper techos de cristal es, entonces, una tarea de todas y todos.