10 preguntas con Rony Ancavil, tenor de Chile

El tenor chileno Rony Ancavil ha sido solista en diversas producciones, como Il Trovatore, I Puritani, Lakmé, Die Zauberflöte, Rigoletto, Lucia di Lammermoor, Aída, El Cristo de Elqui, Norma y Rosenkavalier.

Debutó en el cine interpretando el personaje de Alberto en Poesía sin fin de A. Jodorowsky (Festival de Cannes 2016); y en 2019 participó del disco «Al rumor de la Batalla», primer registro sonoro de Óperas Chilenas compuestas entre 1894-1950 para el sello Chile Clásico. 

 

¿Siempre quisiste ser cantante de ópera? ¿Por qué?

No. Siempre me visualicé en una carrera tradicional, hasta que llegó la rebeldía y el primer atentado familiar fue estudiar Hotelería y Gastronomía. Fue en ese período que conocí, ya de manera oficial, el canto lírico. Me gustó inmediatamente. Me inscribí en el coro de Inacap Concepción y allí una soprano profesora (Sherezade Perdomo), que veía condiciones en mí, me instó a pensarlo como una carrera profesional y empecé a tomar clases particulares.

 

¿Qué es lo que más te gusta de este arte?

Gracias al canto descubrí una nueva forma de comunicación. Me refiero no sólo al canto y la música, sino al contexto de las obras, a la estética de los espectáculos y uno se transforma en un mensajero, en un responsable de que ese producto cultural llegue al espectador.

 

Espectáculo favorito

Cualquiera que muestre trabajo, talento, disciplina, ganas y un respeto en la preparación, independiente del nivel de los artistas y el presupuesto de que se disponga.

 

Compositor o compositora que podrías escuchar todos los días

Soy amplio en mis gustos musicales. Más que un compositor, preferiría hablar de un período favorito, y ese sería Europa, segunda mitad del siglo XIX. También me gusta mucho la música popular, en especial el pop de entre las décadas del ’50 y ’80 del siglo XX.

 

Teatro preferido

Los que la vida y la profesión me han permitido conocer.

 

Heroína o héroe favorito en la ficción

Si se refiere a personaje de ópera, y en mi cuerda de tenor, podría decir que dos de mis favoritos son Canio (Pagliacci) y Fausto (Berlioz, Gounod, Boito). En un espectro más amplio, el animé me hizo descubrir personajes potentes, como los del Estudio Ghibli (por ejemplo, Princesa Mononoke).

 

¿Cuál consideras que es tu mayor logro profesional?

Eso es algo que aún está en proceso. He vivido cada etapa e imagino y deseo muchas más.

 

Artista contemporáneo que más te emociona ver o escuchar

Lamentablemente prefiero oír cantantes del pasado. De entre ellos tengo especial gusto por Nicolai Gedda, Carlo Bergonzi, Leontyne Price, Fiorenza Cossotto, Callas, Tebaldi, por ejemplo.

 

La mejor ciudad para vivir la cultura

En realidad cualquier ciudad o espacio que tenga conciencia de la importancia de generar instancias culturales para sus habitantes.

 

¿Algún otro arte del que te consideres fanático?

Las artes visuales me seducen y conmueven. Asociado a ello es el cine, quizá, lo que podría sobresalir. En especial lo que de manera muy genérica se conoce como el “cine de autor”.