El desafío de habitar la incertidumbre | Columna de opinión en revista «Ópera Actual»

 El desafío de habitar la incertidumbre | Columna de opinión en «Ópera Actual»

En una nueva columna publicada en la revista Ópera Actual, nuestra directora ejecutiva, Paulina Ricciardi, aborda el factor humano como garante de la sostenibilidad en las organizaciones, especialmente en las industrias creativas. «Ese es uno de los propósitos de las Conferencias Anuales de Ópera Latinoamérica: ofrecer tres días de pausa para que los líderes de los teatros, festivales y compañías miembros de la red puedan nutrirse de perspectivas, para reflexionar colectivamente sobre el futuro que estamos pavimentando para los que vienen», señala Paulina, quien además adelanta algunas de las temáticas que marcarán la 19ª Conferencia Anual de OLA en junio.

¿Cuándo fue la última vez que te detuvis­te a pensar en cómo influye en tu rutina lo que vivimos como sociedad? ¿Has reflexionado sobre el impacto del uso de la IA en nuestra cotidianeidad o en cómo las redes sociales median tu percepción del mundo? Dadas las exigencias diarias y la cantidad de información que recibimos cada minuto, probablemente la respuesta sea “hace mucho tiempo”. Paradójicamen­te, en un mundo hiperconectado, parece­mos estar más desconectados que nunca de nosotros mismos, de nuestro entorno y de los demás.

Ese es uno de los propósitos de las Confe­rencias Anuales de Ópera Latinoamérica: ofrecer tres días de pausa para que los líderes de los teatros, festivales y compa­ñías miembros de la red puedan nutrirse de perspectivas, para reflexionar colec­tivamente sobre el futuro que estamos pavimentando para los que vienen.En junio, bajo el título Gobernanzas y Lideraz­gos Efectivos, nos encontraremos en el Teatro Municipal de Lima para enfocar la conversación en las personas.

Un signo distintivo de nuestros tiempos es el cambio acelerado que vivimos, impul­sado por las tecnologías y profundizado por las crisis climáticas, sanitarias, econó­micas, sociales y bélicas. Frente a este escenario, los teatros, las compañías y los festivales necesitan fortalecer su capaci­dad de adaptación, resiliencia y flexibi­lidad frente a contextos cada vez más inciertos. En ese desafío, los liderazgos se vuelven más relevantes que nunca, porque recae en ellos la conducción de equipos humanos en una creciente complejidad.

Para hacerlo con eficacia, un informe del Foro Económico Mundial de diciem­bre de 2025 subrayaba la importancia de priorizar habilidades humanas como la colaboración, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional. El siglo XXI requiere de líderes que estén profunda­mente conectados con la realidad de su entorno –grounded leaders–, y que tengan conciencia personal y propósitos defini­dos, que se preocupen y conecten genui­namente con las personas y que inspiren a sus equipos.

En esa línea, investigadores como Adrián Nájera-Coto, de la Universidad de Río Grande de Texas, en Estados Unidos, promueven los Objetivos de Desarrollo Interior (ODI), que fomentan el desarrollo progresivo de habilidades en cinco dimen­siones –ser, pensar, relacionarse, colabo­rar y actuar– como requisito indispensa­ble para, desde un conocimiento interior, generar un cambio exterior sostenible.

Las organizaciones culturales son los espacios en los que se representa, da sentido o cuestiona la vida; son refugios para vivir experiencias sensibles que la tecnología no sustituye. Porque la cultura es el espacio en el cual la humanidad se expresa en todo su esplen­dor y, por tanto, debemos ser los primeros en valorar esas capacidades que nos hace humanos. Paradójicamente, en un mundo que tiende a la automatización y la IA, es el factor humano el que garantiza la sostenibilidad de las organizaciones.